En nuestra consulta podológica eliminamos la piel engrosada que se forma por fricción o presión repetida, devolviendo al pie su suavidad natural y evitando molestias al caminar. El procedimiento combina desbridamiento mecánico controlado y pulido fino, que respetan la anatomía y evitan lesiones en la piel sana.

Beneficios

Pies libres de durezas: la superficie recupera un aspecto uniforme y cuidado.

Paso sin dolor: desaparece la sensación de presión al apoyar o calzar zapatos.

Menos rozaduras futuras: al retirar la capa dura se minimiza la formación de grietas e infecciones por hongos o bacterias.

¿A quién va dirigido?

Personas que presentan callos o engrosamiento plantar y desean caminar con mayor confort; pacientes con actividad prolongada de pie, deportistas o quienes utilizan calzado ajustado y buscan prevenir complicaciones podológicas.


Solicita una cotización del servicio