Con una aguja fina, liberamos las fibras que “jalan” la piel hacia abajo y generan hoyuelos o cicatrices hundidas. Al cortar esas adherencias se forma un pequeño coágulo natural que, al cicatrizar, dispara la producción de colágeno y rellena la depresión desde el interior. El resultado: superficie más lisa, uniforme y visiblemente rejuvenecida sin pasar por quirófano.

Beneficios:

Alisa cicatrices de acné profundas y hoyuelos persistentes.

Rellena surcos y depresiones sin implantes ni rellenos sintéticos.

Colágeno nuevo que mejora firmeza y elasticidad a largo plazo.

Textura más homogénea: la piel luce suave y con poros menos evidentes.

¿Para quién está indicado?
Pacientes con cicatrices atróficas de acné, marcas hundidas o pliegues localizados que buscan una solución definitiva y progresiva.


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